30 nov. 2009

Nunca cambiarás...

Mi cara es angulosa, más cuadrada y ancha que entonces,
mi mirada distinta, ya no tiene aquella inocencia y felicidad libre
de cuando era un chiquillo...
Echo de menos aquello, los pensamientos eran abiertos, puros,
no existía la preocupación, mas que para la hora de estar en casa,
o si aquella me gusta o le gusto, etc...
Ya me gustaba leer,y devoraba en las horas de recreo libro tras libro,
día tras día en la biblioteca de San Carlos, cerca de mi colegio de curas.
Había días, aquellos que estaba mas desapacible el tiempo, en que solía ir al dique de abrigo, a ver romper las Olas,
me quedaba tan absorto mirando el azul,
que se me pasaba la media hora del recreo volando,
a "mear a la orilla de la Mar", como decían, mis amigos de entonces,
hoy ya no sé que ha sido de ellos, camina la vida por tantos y tan distintos caminos...
...tan rápido se me pasaba el tiempo, que tenía que volver corriendo al colegio.
Alguna vez el Padre Zabalza, me decía al llegar a clase, "parece que vienes de un Marathon, Chiquito Arregorri..."(...)

26 nov. 2009

Antes de Irme...





Mi reflejo, en la ventana,
de mi vagón, prisionero,
los paisajes que se escapan,
el tren navega ligero.

Campos de mies y de nieve,
surcados por mil caminos,

Caminante de Machado,
sin caminar no hay sendero,
ni habrá destino alcanzado.

Los cuervos en los sembrados,
como políticos huecos,
solo graznan, dicen nada,
los grajos aplauden ecos.

Los viejos pueblos de piedra,
sin tejados ni cristales,
viejos caminan cansados,
por sus calles principales,

las casas atravesadas
por los caminos de hierro.

El tren es hoy un caballo
[castellano,
alma de acero,
y en su vidrio mi mirada
[de cristál
en este enero...

Antes de irme hoy...

...imaginaré mi vuelta.

24 nov. 2009

Otra Ría...

Ría de Pontevedra por Javier Rodriguez

Otra ría interminable,
hacia el crepúsculo,
otra ría y otra vida,
devenír incansable de los días...

Una isla en el medio,
el mar la rodea,
soy yo entre la bruma,
entre bateas llenas de tesoros...

en la noche interminable,
la luna de Pontevedra,
distinta y amplia,
como la de los cuentos,
de cuando era niño...

Tu, sigues respirando a mi lado,
como respira mi completa vida,
desde que eres mía...