
...Todo y nada , sin una queja ni un lamento...
todo y nada...
Una lágrima cayendo, sin sentido, un silbido
a lo lejos, de un chico que camina su juventud..
Todo y nada, mi corazón estático, vacio...
La sangre
se fue detras de ti...
Ni un latido que me deje tu sal en
los labios...
Todo y nada, en mi soledad oscura,
tu rostro no me conforta como antaño..
se queda fijo en algún lugar
y se desvanece entre sueños...
Los Soles que alumbran mi vida son
una encrucijada en la que me pierdo...
Me pierdo y me encuentro
con Todo, pero...
me siento....
sin nada...
¿Quién no sabe de vacíos que nos hacen pasar del todo hasta la nada?
ResponderEliminarEso tienen las ausencias que se llevan con ellas sentidos, sangre latidos y rostros.
Y nos dejan sólo sus sombras.
Abrazos.
"La sangre se fue detrás de ti"... cuánta razón tenés. He llegado a sentirme así, con las venas vacías. Cuánto sentimiento, amigo. Aquí estoy, a tu lado cuando me necesites. Un beso con diamantes.
ResponderEliminarLa felicidad, la locura y esa "Nada", las tres... nacen en una misma cuna de sábanas desordenadas (son ilusiones de nuestro corazón) y cualquiera de las tres nos llenan por algún tiempo y de algún modo.
ResponderEliminarPrecioso poema. Me llegó todo ese desgarro.
Un beso.
(y un saludín)
El Todo es lo más grande...
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