...Todo es mi esencia y tu,
IX




Te dejo construír una sonrisa
en mi tiempo de silencios...
colgar de mi corazón una estrella,
como un sueño de desvelos...
Traer de la brisa el viento,
que mece cuerpos en calma...
acariciar mi ternura
desde el hueco de tu Alma...
Te dejo llenar de flores
mi pecho que fue desierto...
y alimentar a este muerto
con ecos de tu mirada...
Y ser la calma sin prisas,
y el camino entre mis manos...
y la dicha sin barreras,
y el Sol que quema en verano...
Si es dulzura sin medida,
si es pasar para quedarse...
si es eterno en tu paisaje,
el rubor de tus mejillas...
no habrá dudas ni resabios...
te daré...
Toda mi vida.

...Acaso en cavilar de ahínco,
¿no fueron tus dedos
pez de llaga sonora?
Devenír de tu vestido,
lejana tu cordura,
sonrisas de perlas,
y leve tu sentido.
Alída y revuelta en tu cuerpo..
tensando la cuerda
que a la espada precede...
curiosa, atenta..impávida ...leve...
Acercada y abierta,
niegan tus vocablos
lo que tu ánsia pregona.
Deshechos sulfurosos,
a veces...
mas siempre gratos,
destellos de fulgír
cuan inmediatos...
al necio devenír
de intriga ausente,
Al cálido sentír
omnipresente...
de lira que a intuír
tampoco aprende.
Ni causa que intentaras
a roca hiere,
mas fue sentida
la herida que precede,
al calidario triunfo de tu enojo.
Ni de pasión
ni de tiempos venideros,
pues mas profana
en mas que intentos
te requiero,
que de intentos ya quedé
mas que escaldado...
y no alimenta tu manantial,
a este cuitado
en la fertilidad,
que de mi barca estoy sobrado...
sorprendida, presente, inquieta...
precavida, sonriente...
entre el barro e infiernos,
te tuve...
de cartas
que contuve me retuve...
y no acercaste tu celo
ni a mi frente.
Ni de pieles mentadas se nutre el añil,
ni de pretextos depauperados y nimios,
que en la cadencia de lo exímio
no hay pasiones insignes
que son de cuerpo vano...


...El miedo aciago, impuro, estanco...
Cerrado como una lata al vacío...
Odiémoslo juntos, entre el desliz de la ignominia,
Debajo de las faldas de las vírgenes mas atónitas...
En la entrepierna de acaudalados sonrientes...
Supurando temores y anécdotas...
Riéndonos de la risa cuando es obscena,
aunando disecciones de palabras
y viejos verbos conocidos...

Si tu sabes que el ocaso,
en mi vientre sembro desdichas,
si tu hambre en mi boca viertes,
y te quedas contemplando tan inerte,
que de sangre alimente horas perdidas.
Si de tibios lamentos no fingidos
alimentas tu alma que es la mia
y en ausentes los días ya persigues,
en anhelos de otras..mis caricias.
Vagamente, mi sombra ya haces tuya
pues me vierto en tu hermosura sin medida
y me quedo tiritando de miradas,
que quizás nunca otorgaste el primer día.
Y es la noche la que en desvelos me sitúa,
la que de luz enciende tu delicado lirio,
pues tus palabras se tornan mi delirio,
en el candíl que de mi alma ya fluctúa.
Y señora, mi silencio ya culmino
para soñar que de tu alma nace el lienzo
que de amores pintarás...color divino..
de siempre viva tu alma en el comienzo.
Acaso azul...acaso añil es mi soñar...
que la pasión sin freno es caudalosa
pues en ti sin conocerte es no olvidar
que te siento yo así cual flor hermosa.
y quisiera tu sueño, en mi soñar...








(Gaviotas al atardecer (C) Sangre)





