... és la sombra sin palabras,
donde quedaron las huellas no sentidas,
de los ecos de tu sonrisa...
El vacio es el hueco de tu cuerpo
entre mis brazos, al que llamé tu ausencia...
Una calma inconsentida, que duele
en las palmas de mis manos, yermas...
la caida sin resorte, el dolor sin nombre,
la suerte sin dueño, mi mar muerto...
Mis ojos se quedaron vacíos de ti,
y me duelen las lágrimas que lloran,
sangre de la herida que dejaste.
El vacío es lo que queda,
cuando la nada y tu,
compartís el mismo nombre.
donde quedaron las huellas no sentidas,
de los ecos de tu sonrisa...
El vacio es el hueco de tu cuerpo
entre mis brazos, al que llamé tu ausencia...
Una calma inconsentida, que duele
en las palmas de mis manos, yermas...
la caida sin resorte, el dolor sin nombre,
la suerte sin dueño, mi mar muerto...
Mis ojos se quedaron vacíos de ti,
y me duelen las lágrimas que lloran,
sangre de la herida que dejaste.
El vacío es lo que queda,
cuando la nada y tu,
compartís el mismo nombre.
la nada que queda..
ResponderEliminarde regreso a la casa soledad.
Muy fuerte...
por un momento me hiciste acordar a la canción "Oh, Melancolía!",de Silvio Rodríguez... cosas raras de las dendritas y sus conexiones...
ResponderEliminarUn abrazo.
Macedonio
P.D: es tu casa y duermo donde vos digas, mientras no sea en tu cama, pero me parece que estoy mas para atlántico que para pacífico y, aquí coincido, más para mediterráneo que para cantábrico...
Sé de vacíos, huecos y ausencias.
ResponderEliminarNunca me he sentido más lleno que en su compañía.
Abrazos
buff, que triste, pero que lindo expresas.
ResponderEliminarSALUDOS.
¿No te parece increíble que estando tantos como estamos inmersos en esta soledad, no nos conozcamos nadie?
ResponderEliminarEl vacío, aún así, sigue siendo hermoso, otorga una perspectiva que permite ver las cosas de otro color.
Aprende a convivir con él. Igual nos encontramos algún día...
A mí me hiciste acordar a Joaquín, que también tiene una frase en uno de sus temas:
ResponderEliminar"Estaba solo cuando
al día siguiente el sol me desveló
me desperté abrazando
el hueco de su ausencia en mi colchón..."
Sabina lo cuenta riéndose de sí mismo. Tu poema es pura dulzura, como siempre. Bellísimo. Besos desde los Andes para ti.
El otro día veía una peli, en donde una niña se enamoraba de un niño y sufría por él. La madre le dijo "hija mía sufre sufre, disfruta este momento que luego lo añorarás, aquellos momentos en que se sufre por amor".
ResponderEliminarY sí, creo que es cierto.
Triste pero no por ello menos bello,
ResponderEliminarme encantó.
Hay que saber de amor verdadero, y saber de su ausencia, para escribir algo así, tan doloroso pero bello en el fondo.
Un abrazo amigo.
Es muy hermoso, mucho, pequerrecho.
ResponderEliminarUn abrazo enorme.