4 mar. 2009

No Creo nada...




Nada es lo que fue, en este enebro salvaje
cuyas raices penetran la tierra,
como la hiedra al cubrír su tronco,
inexorable...

Nativas de venus con su pálido rostro,
y vientre de sirena,
pájaros-tigre, llenos de fauces, de ojos grandes,
amenazadores rugen sin cesar la música,
que no oímos...

Es cara esta ilusión maléfica,
cuesta sangre y despiadados gritos,
no es como el alba, no es oscura,
como el amanecer de un ciego...

galopando las náyades, en los penes de nacar,
de duendes sofocados, de mofletes rojos ,
con su ridícula sonrisa, y su perlado sudor,
increyentes de lo que sucede...

Es un absurdo salvaje y ramero,
prostituído de belleza y suciedad,
donde lo increado existe,
nacido de entrañas pestilentes...

No creo en nada de lo que dices,
tu voz absurda llena de lamentos,
de figuras opacas, y pensamientos oscuros..

No creo nada...