21 nov. 2006

Solo entre mis sueños...



Alientan las palabras los anhelos perdidos,
cuando todo en mi son distancias y consuelos,
se vuelve tibia la noche de desesperanzas llena,
de tibios atardeceres hacia un crepúsculo,
que todavía encierra, mi turbio dolor...

Donde los sueños aparecen,
es en la soledad de tu recuerdo...
imborrable huella de la pasión vivida,
de imágenes ganadas al tiempo,
y de sentimientos profundos en mi...

De luchas, que eran agua de vida,
corriendo entre los momentos
en que arrancaba de tu mirada
los retazos de la ternura más limpia,
clara de lluvia,
agua de rocío brillante entre las hojas de mi estío...

Y de repente, renazco de entre mi tristeza,
el aliento cálido de mi optimismo,
me saca de mis lamentos de ti,
de la nostalgia profunda y me da cada día
y cada instante para ser vivido,
mi ternura se deshace y mi sensibilidad
confunde a mis sentidos,
vuelvo a ser el Vivo,
el ser sencillo lleno de vida,
misterio de mi soñar, de mi ensimismamiento en ti,
en mi propia fuerza y en una entereza,
que nunca dejará de asombrarme.

Cada momento es una perla en el collar de mis recuerdos,
y se engastan alrededor de mi alma,
haciéndome felíz, felíz, de haber vivido,
felíz de haber saboreado desde el ébano de tus cabellos
hasta el Azul de tu vientre,
cuando nuestras almas juntaron sus destellos
para encerrarnos en su luz...

Tu la llama, la Vida, Torrente
que se desgranó de mi pecho entre mi oscuro pesar...
¿donde quedó el mar azul de mi mirada,?
¿donde buscó cuando todo se hacía un paraíso de ti...?

La espera, se convierte en perpetua,
cuando todas las cosas se vuelven un poco de ti,
de mi fantasma diario, de mi melancolía...
todo es un poco Tu, una espera, una sonrisa,
una lágrima...
la Vida a cada paso se convierte en toda tu,
entre mis sueños...

Cuando los centros de mi existencia se vuelven intensos,
y los días parecen no tener fin,
siempre guardo un retazo de tus silencios,
de tus miradas lánguidas, para recordarme otra existencia
en la que luche por una felicidad esquiva,
en una contradicción de mi propio ser,
que me abrió las puertas de mi esencia,
de mi realidad...

Derramé mi ternura y en ti floreció...

Nunca olvidaremos esa espera, esos instantes,
en que todo nos enseñó tanto,
en que pudimos darnos un todo de lo que atesoramos,
o quizás una parte que jamás podremos volver a sentír.

Solo...vuelvo a sentír esa ternura lejana,
caídos mis lamentos se vuelven extraños,
cuando, cada una de mis historias se queda sin final,
sin ti..
se queda huérfana entre susurros,
raída de arrancarse las entrañas,
de vivir sin aire sin el aliento de tu alma,

Tu alma, brisa cálida en el transcurrir de mis días...
que añoro como niño huérfano, sin amanecer,
como hombre sin futuro,
como fe sin signo....

Así es mi punto sin retorno,
ave fugaz y Libre que voló...
espíritu inquieto que se descubrió en tus sonrisas,
en tus inquietudes y se reflejó en tus miedos...
en la intima naturaleza de Ti...

Me caí de mi árbol y entre tus manos descansé de mis soledades,
de mis contradicciones,
volví a descubrirme en ti entre tus brazos,
y en tus latidos,
en tu oscuridad y tu misterio,
cambié, sin ser otro pero dejé de ser yo....
para ser un poco de Ti ,
así cambiaste tu también y ya eres un poco de mi,
quizás más de lo que ambos quisiéramos sentír...

..Pero yo... yo no tocaré mi Alma en ti,
la dejaré pura como te la ofrecí,
y se volverá a acunar en tus silencios y tus palabras,
en cada uno de tus guiños...
Y así será aunque nuestros cuerpos,
corran por caminos diferentes para siempre...

Casualmente todavía no encontré motivos para otro sueño...
esperaré entre el viento, entre el silbido de un alma rebelde,
que siempre renació...
la verdad de la Vida, de la Ternura y del Amor....