20 ene. 2007

... Unidos por fin nuestros cuerpos...


...Perlado de sudor tu cuerpo desnudo...
como lágrimas del amor mas sublime...
horadé tu tierra mojada que redime...
de amar un angel, a mi pecho oscuro...

Y si en amarte no nadé con disimulo
fue que todo me nació de ti tan vivo...
que en tu alma libé de amor divino
la luz de tu panal de miel mas puro.

y el descanso que llegó cual flor divina
reposada mi cabeza asi en tu vientre...
cavilando mientras tu mi hada ardiente
de la almohada compartida en una esquina,
apoyabas tu cabeza ya durmiente...

(Y pensé que en esta vida me sorprende,
que la gente con saber tampoco aprende
que el amor de pureza ser de nieve
no lo mata con insidias ni quien puede)

(Y por eso marcho altivo, sonriente
que cautivo me quedé en alguna fuente
de mirar en sus entrañas por mi hada
que me ama por sentirse bienamada...)

(y no cree en las patrañas de la gente..
que envidiosa de mi amor, tengo ahora enfrente...
porque acaso en el saber nada comprende
que mi niña va montada en sol naciente...)

(y en su altura junto a mi,bien se divierte
con intentos tan precarios como tristes
de quien trata de romper este presente
y dejar amor tan puro tan inerte...)

(Y yo digo...
¡¡Que lo intenten!!
que jamás podrán,
con ser mas fieros,
los comentarios vertidos
cual veneno,
por persona,
que quizás endemoniada,
por envidias...
es su vida, una machada...
que con su infelicidad
eterna esconde...
en poses de amistad
bien falseada.)
Epílogo:
    Y en esto despertaste mi bien mio
    y sonriendo me miraron tus ojitos
    y empezaste a besarme lentamente
    y fundida en mi mirada me preguntaste:
      -¿en que pensabas mi niño?
        y yo te dije:
          -En las serpientes que silban en la tierra...
            y me dijiste:
              -Esas que arrastran el vientre
              por la tierra y el barro
              y escupen veneno...
                y te dije:
                  -En esas mismas...
                    ...Y sonriendo te abrazaste a mi
                    y me volví a ti para amarte
                    y volvimos a ser uno,
                    hasta que el amanecer
                    se convirtió en Ternura...